La sociedad demanda en la actualidad cada vez más y mejores alimentos. Sin embargo, la agricultura puede ocasionar daños al ambiente y a la salud de las personas si algunas prácticas, como la aplicación de fitosanitarios, no son realizadas correctamente. Los caminos para evitarlos son la profesionalidad en la utilización de los productos y el respeto por los va...
Está buenísimo. Me sorprende que se pueda llegar tan rápidamente a la conclusión de la autora, en una sociedad tan dividida y afectada por los intereses individuales, muchas veces ignorantes de las soluciones razonables. Sabía que a esto tendríamos que llegar pero no lo esperaba tan pronto.
Espero que esto se pueda materializar pronto. Felicitaciones, Ingeniera Cavallo.
Lamentablemente hay una minoría de "ecoterroristas" por un lado y algunos que manejan desaprensivamente los fitosanitarios por el otro. El discurso de la Ingeniera Cavallo tendría que alertarnos a todos, fomentar el conocimiento de las buenas prácticas y desactivar a esas minorías dañinas.
Interesante articulo, coincido que existe, posiciones muy distantes, y el dialogo y la información tiende a disminuir la discrepancias, si es importante aclarar, que no todos los profesionales estamos capacitados en calidad de aplicación y terapéutica vegetal, mas en zonas periurbanas. La capacitación, el trabajo multidisciplinario, el control de las aplicaciones, en Santa Fe han dado muy buenos resultados. Felicitaciones a la autora.
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria - INTA
2 de septiembre de 2013
Alicia:
Comparto totalmente tu punto de vista. Con un punto más: la definición de zonas de exclusión implica pérdida de muchas hectáreas productivas que, como país, no nos podemos dar el lujo de derrochar.
Felicitaciones Ing. Alicia.
Coincido con lo que manifiesta en su artículo; pues aunque nos guste o no, existen agricultores que utilizan pesticidas y no tienen una cultura respecto a su utilización y de esto se valen muchos vendedores inescrupulosos, que hasta por cucharadas les venden estos productos. En cada país se debe capacitar a los agricultores consumidores y sancionar a quienes distorsionen adrede el uso de estos tóxicos, en beneficio propio. Lógicamente al capacitar, el agricultor sabrá manejar y escoger el producto menos dañino para su ecosistema agrícola y la salud de todos.