Planteamiento del problema
El consumo per cápita de huevos de mesa en el Ecuador es de 218 huevos al año, lo que demuestra que su demanda se ha mantenido en constante crecimiento, lo que ha llevado a que la industria avícola incremente considerablemente su producción durante los últimos años, razón por la cual el número de aves por metro cuadrado se ha incrementado, así como también el número de planteles avícolas dedicados a la producción de huevos, lo cual somete a las aves a un constante estrés suprimiendo su sistema inmunológico, además de existir un alto riesgo para el productor por el elevado número de granjas con el mismo fin productivo, generando un alto riesgo por ingreso y diseminación de enfermedades en el interior de la explotación avícola, razón por la cual es indispensable mantener buenas prácticas de bioseguridad y manejo dentro de las granjas para evitar pérdidas económicas que puedan ocasionar mortalidad en las aves.
Introducción
La producción avícola en el Ecuador es una actividad importante en los aspectos económicos y de seguridad alimentaria. El sector avícola ha tenido un crecimiento considerable en los últimos años, debido a que existe una gran demanda de sus productos (carne, huevo, plumas, etc.); además, es importante indicar que el sector avícola genera fuentes de empleo dentro del país. También, se considera que los productos de la avicultura son inocuos y de excelente calidad, aptos para el consumo humano.
Esta actividad es una industria ligada al sector agrícola, por la necesidad de materias primas, las cuales se utilizan para la elaboración de alimentos balanceados que suplan los requerimientos nutricionales de las aves para producir carne y huevos de excelente calidad.
Por otra parte, Ecuador es un país muy diverso que cuenta con diversos climas y ambientes lo que permite que se pueda producir todos los cereales y demás productos que se utilizan para la elaboración de alimentos balanceados, permitiendo con esto reducir los costos de producción por importación de materias primas.
La Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador (CONAVE) en el año 2021 reportó que en el país se produjeron 480 mil toneladas de carne de pollo, a partir de la cría de 255 millones de pollos de engorde, lo cual da un promedio de consumo per cápita de carne de pollo de 27.72 kg por persona al año. En cuanto a la producción de huevos de mesa en el Ecuador se produjeron durante el año 2021 un total de 3.507 millones de huevos, lo que quiere decir que por día se produjeron un promedio de 9.6 millones de huevos a partir de 12.84 millones de ponedoras, por lo cual se estima que el consumo per cápita es de 218 huevos al año (1). Este crecimiento ha llevado a que la industria avícola incremente considerablemente su producción durante los últimos años. Razón por la cual el número de aves por metro cuadrado se ha incrementado, así como también el número de planteles avícolas dedicados a la producción de huevos. Esta situación somete a las aves a un constante estrés suprimiendo su sistema inmunológico; además, de existir un alto riesgo para el productor por el elevado número de granjas con el mismo fin productivo. Esto ha generado un alto riesgo por ingreso y diseminación de enfermedades en el interior de la explotación avícola, razón por la cual es indispensable el mantener buenas prácticas de bioseguridad y manejo dentro de las granjas para evitar pérdidas y que la tasa de mortalidad en las aves, se incremente.
Hoy en día se ha logrado desarrollar un potencial genético que permite tener excelentes resultados en la producción de carne y huevos, consiguiendo sacar al mercado productos de excelente calidad en menor tiempo y con una excelente conversión alimenticia, lo cual mejora los parámetros productivos, sin embargo, no se debe de olvidar que para lograr obtener buenos resultados dentro de la producción avícola implica el aplicar buenas prácticas sanitarias y bioseguridad, además proporcionar un manejo eficiente, una nutrición adecuada y balanceada para conseguir explotar el máximo potencial genético de estas aves. En este contexto, el trabajo fue planteado en función del siguiente objetivo general.
Objetivo general:
Analizar el sistema de bioseguridad de una granja de producción avícola para aves de postura, mediante información documental y observación directa.
Arco de desinfección (Foto del autor) Cámara de desinfección de artefactos (Foto del autor) Galpón en vacío sanitario (Foto del autor)
A. Conclusiones generales 1. De acuerdo con la información recopilada las buenas prácticas de bioseguridad en granjas de postura no están debidamente establecidas.
2. La falta de capacitación de los propietarios y operarios de las granjas no permite una completa implementación de la normas de bioseguridad.
3. La implementación correcta de las medidas de bioseguridad en los sistemas productivos permite una mayor producción y de calidad cumpliendo con el objetivo de la seguridad e inocuidad alimentaria.
B. Recomendaciones generales
1. Capacitación permanente. La capacitación del personal es base fundamental para manejar correctamente la bioseguridad, tanto interna como externa en la granja avícola.
2. Plan sanitario y vacunal. Utilizar un plan adecuado de sanidad y sistema de vacunación acorde a la incidencia de enfermedades en el entorno.
3. Supervisión técnica. Mantener las granjas de aves bajo la supervisión de un Médico Veterinario especialista en el área, a fin de establecer normas de sanidad y bioseguridad acordes a la producción y detectar en forma temprana los problemas de las aves.
4. Control de plagas. Mantener un estricto control de plagas y fauna silvestre que pueden actuar como vector de enfermedades.