Este es un tema que genera mucha inquietud porque estos insectos, que son muy comunes en el arroz, llegan a desarrollarse muchos días después de haber sido procesado apareciendo en los mercados o peor aún en el hogar del consumidor generando un descontento y unas reacciones tanto de los canales de venta como de los consumidores que afecta de manera importante a la marca del producto infestado. Muchos de nuestros clientes en GaviAgro nos consultan permanentemente qué hacer para que esto no suceda.
Hace un par de años, estuve participando en Brasil, con una importante empresa desarrolladora de tecnología, en las pruebas de un equipo con calor y luces radiantes a través del cual pasaba el grano para matar los huevos, las larvas y los adultos. Utilizamos arroz que había sido devuelto de los canales de distribución por la presencia de Sitophilus. Hicimos múltiples ensayos, con diferentes temperaturas, intensidad luminosa y tiempos de retención, sin que al final lograramos un efecto contundente. Algunos de los procesos dieron resultados parciales, eliminaron adultos, larvas y algunos huevos, pero finalmente todas las muestras que tomamos y conservamos aisladas y sin posibilidad de infestarse desde el exterior, desarrollaron insectos, más temprano o más tarde.
He estado consultando a varios amigos entomólogos que han trabajado con granos almacenados y ellos me han confirmado que estos insectos tiene una extraordinaria capacidad de supervivencia, y que muchos de sus huevos pueden pasar largos períodos latentes y luego cuando las condiciones les son adecuadas desarrollarse y reiniciar el ciclo.
Ahora, en GaviAgro estamos evaluando los resultados de la aplicación de unas sales minerales fabricadas en España, cuyo principal efecto directo y residual es modificar el Ph en el espacio intergranular y en las superficies de los silos y bodegas de almacenamiento, eliminando los adultos al penetrar su exoesqueleto quitinoso y además inhibiendo el desarrollo de los huevos y de las larvas. Una importante empresa agroindustrial molinera de arroz de Colombia, que ha estado usando esas sales para tratar el producto, muestra importantes avances en la sanidad de la planta de proceso y de los granos almacenados en los silos así como una reducción significativa de las devoluciones. Los resultados han sido esperanzadores, los costos son moderados y el resultado financiero termina por ser favorable dado que al reducir las devoluciones se eliminan unos sobrecostos de transporte, reproceso y reempaque así como la temida reacción de los consumidores que implacablemente castigan al industrial del arroz con el retiro de sus compras a las marcas que salen infestadas o desarrollan infestaciones en los puntos de distribución o en los almacenajes domésticos, antes del consumo y además lo divulgan entre sus amistades con exageraciones y desviaciones de la realidad.
Hay que recordar que la hembra de Sitophilus deposita sus huevos en forma individual taladrando el grano y dejando allí, en el orificio, un huevo que es protegido por un sello que ella elabora,, para que al nacer la larva encuentre el grano del cual se alimenta, sin que se note su presencia en el exterior. En el caso de Rhyzopertha, este deja sus huevos sobre la superficie del grano, en posición adecuada para que al nacer la larva penetre en su interior y de la misma forma, no se advierta su presencia. Esa condición de vivir dentro del grano hace que el efecto de los insecticidas gaseosos como la fosfina sea muy bajo y que la mortalidad de huevos y larvas como resultado de la fumigación sea mínima. Esta situación ocasiona que en las siguientes semanas haya una continuidad de la infestación, a pesar de que los adultos, que están afuera del grano, hayan sido totalmente eliminados. Muchas personas dicen: es que el grano se volvió a infestar, pero no es así, es la misma infestación que se está desarrollando a partir de los huevos y larvas ocultos dentro de los granos.