En números anteriores abarcamos varios temas sobre el control integral de las afecciones podales, tales como bienestar animal, detección temprana de vacas rengas, utilización del pediluvio, desvasado correctivo y funcional. En esta entrega de Infortambo nos toca hablar sobre el manejo de vacas con problemas podales que no responden a la terapéutica o que llevan mucho tiempo afectadas.
Objetivos:
Como en todos los aspectos de la producción debemos tener metas u objetivos a cumplir. En el caso de cantidad de rechazos por enfermedades podales deberíamos tener una meta de entre el 2-2,5% sobre las vacas totales, siendo un objetivo lograble valores que giren en torno al 3%.
Estos valores, como ya venimos comentando previamente, se logran solamente estableciendo un plan integral de control de afecciones podales, ya que éstas son de carácter multifactorial no vamos a disminuir su prevalencia solamente con una única medida que adoptemos para tal fin, sino que debemos implementarlas todas, o la mayoría de ellas, para llegar a estos porcentajes deseados. En castellano: no hay soluciones mágicas para todos los problemas de las patas, esto es fundamental comprenderlo para no llevarnos malas experiencias al no poder controlar los problemas podales.
Cuando un establecimiento llama por primera vez a un podólogo, no es raro encontrar que no existan registros de rechazo por problemas de patas, como tampoco lo es encontrarnos con más del 15% de rechazos por afecciones podales.
Algunos de los factores que influyen en el porcentaje de rechazo son el confort del animal, tipo de sistema de explotación del tambo, nivel de suplementación, seguimiento de animales problema, tratamientos realizados, premura en llamar al especialista en podología, entre otros factores.
Los 4 pilares para lograr valores cercanos al objetivo de rechazo por patas son:
a) Rutina de desvasado correctivo
b) Uso correcto del pediluvio
c) Manejo correcto del bienestar animal
d) Detección precoz de vacas rengas
Criterios para rechazar:
Si bien podemos disminuir la cantidad de rechazos debidos a problemas en las patas tenemos también que saber cuando rechazar un animal.
Hay determinadas patologias que no suelen responder positivamente a la terapéutica, por ejemplo los flemones (fotos 1 y 2) los cuales son infecciones que se extienden hacia proximal del miembro, tomando la cuartilla y hasta la caña. Estas infecciones se originan en la pezuña pero al no ser tratadas correctamente o detectadas tardíamente progresan extendiéndose mas alla de la pezuña. Una vez ocurrida esta lesión los antibióticos tienen poca llegada al foco infeccioso, siendo el acumulo de pus la mayor limitante. Por lo tanto cualquier terapia que intentemos en este estadio de la patología no tendrá resultados muy alentadores.


Las ulceras de punta (foto 3 y 4) son otra de las enfermedades de mayor dificultad para para tener éxito en su resolucion. Son soluciones de continuidad que ocurren en la punta de la pezuña, muchas veces son consecuencia de malos caminos o también de enfermedades primarias como las laminitis. Por su localización en la pezuña y por la gran posibilidad de infectarse generando un absceso es una lesión que suele terminar en el rechazo del animal.
Otra de las enfermedades de las pezuñas complicadas para curar son las fracturas axiales, rotación de tercera falange, esta última consecuencia de una laminitis(fotos 5 y 6), y otras enfermedades de curso crónico. Esto puede deberse a la falta de detección temprana de la lesión primaria, a un diagnostico erróneo o falta de tratamiento adecuado.


Hay una enfermedad en particular que es muy importante tener en cuenta, la dermatitis digital (fotos 6 y 7). Es de tipo infeccioso y altamente contagiosa. Presenta una altisima prevalencia en el mundo entero y bajo todos los sistemas de producción. El problema de esta enfermedad, además de las pérdidas económicas que ocasiona, es la ciclicidad de su patogenia. Cuando observamos la lesión como una frutilla bien dolorosa y con pelos largos a su alrededor es cuando se la trata. Una vez tratada la lesión progresa a un aspecto marrón, seca e indolora por lo que la vaca ya no claudica. El problema reside en que el agente causal (treponema sp) permanece aún en la dermis de la vaca. Lo que obtuvimos con el tratamiento aplicado fue una cura clínica pero no bacteriológica y la vaca se transforma en un reservorio de la bacteria. Peor aun es que al tiempo (desde semanas a meses, varía según el clima y el animal) la vaca vuelve a desarrollar signos clínicos y a renguear. Estas vacas con dermatitis digital crónica deberían refugarse del tambo por estas cuestiones. Cabe destacar que para identificar una vaca con dermatitis digital crónica habrá que llevar los registros detallados de las lesiones encontradas al realizar el desvasado y tratamiento podal, sin registros no tenemos la información para lograr mejores resultados.


Hay alguna opción antes de rechazarlas?
Muchas veces es difícil rechazar una vaca por problemas podales, ya sea porque recién comenzó su lactancia, está produciendo muchos litros o porque tiene pocas lactancias en el tambo. Este animal al estar rengo terminará siendo rechazado mucho mas probablemente cuando la lactancia avance y no logremos preñarla (recordemos cuanto deteriora la reproducción de la vaca el estar renga) y el rechazo será anotado por problemas reproductivos, aunque la base de la no preñez sea una renguera.
Si la lesión es grave, la vaca esta muy dolorida y no logramos curarla con la terapéutica adecuada se puede intentar la amputación digital.
Es una técnica quirúrgica, la cual deberá ser realizada por un veterinario capacitado y el animal bajo anestesia local y con un grado de asepsia alto. Consiste en cortar el dedo afectado a la altura de la cuartilla. Con esta maniobra se logra de inmediato el alivio del dolor y vacas que entran al potro casi sin poder caminar salen del mismo, después de la cirugía, caminando normalmente.
Es esencial para el éxito de esta practica quirúrgica garantizar correcto postoperatorio que incluye el cambio de vendajes cada 3 días, antibioticoterapia sistémica y el uso de analgésicos para que la vaca no sufra dolor cuando la anestesia pierda su efecto. Con esta técnica podemos lograr que las vacas tengan hasta 3 lactancias más.
Con estas notas, la Comisión de Afecciones Podales de APROCAL quiere remarcar la importancia de instaurar un plan de control integral de las patologías podales. En este caso, la importancia de no dejar vacas que sean reservorio de enfermedades infectocontagiosas, de decidir eliminar vacas que difícilmente se curen con los tratamientos de rutina toma importancia en dicho plan.