Claudio Glauber nos habla de la importancia de aplicar BPL, permite prevenir, promueve la realización de acciones diagnósticas, orienta hacia la planificación estratégica y establece interacción entra operarios, tamberos, productor y los profesionales asesores.
Para obtener resultado óptimo en las BPL (buenas prácticas de manejo en tambos) son necesarios controles que aseguran el cumplimiento de los procedimientos y los criterios para lograr la calidad esperada, garantizar la inocuidad y esperar calidad sanitaria, higiénica y composicional de la leche exigida por los consumidores y la industria
En tambos fábrica los monitoreos son útiles para detectar, la presencia de contaminantes física, química y/o microbiológica en leche cruda, cuantificar el riesgo y proponer la acción correctiva y manejo adecuado en rodeo en producción primaria. Es importante que los controles tengan personal capacitado, un responsable con registros seguros y actualizados.
Durante una correcta aplicación de la Guía BPL es imprescindible la participación de personal entrenado y un sistema de documentación y registros adecuado al sistema de producción que incluya origen de materias primas e indicadores que permitan reflejar los resultados y avances del control de gestión.
La guía BPL conforma distintos sectores del tambo, instalaciones, animales, operarios, insumos, problemática ambiental, bienestar y confort animal.
Por ejemplo actividades relacionadas con el preordeño, ordeño y postordeñe, programas de salud animal, manejo de la alimentación y su origen, almacenamiento, conservación y distribución a los animales, normas de bienestar y confort o seguridad en el manejo de efluentes son, entre otros, algunos parámetros que requieren control y seguimiento.
En realidad, la utilización en los tambos de Guías BPL son herramientas de control de gestión y un conjunto de normas que se aplican para lograr un mejor resultado luego de detectar para corregir defectos en la producción.
Involucran el seguimiento de prácticas de higiene, conocimiento del sistema y establecer criterios uniformes de manejo entre el personal de campo.
La guía fue creada por la Comisión de Lechería de la BPA (Buenas Prácticas Agropecuarias) con la participación de distintas Instituciones y entidades vinculadas con el sector lechero y producción primaria láctea. En su confección Junto con el Ministerio de Agricultura y su Coordinación de Lechería, se involucran Colegios Profesionales, INTA, SENASA, Universidades Nacionales, CREA, CIL, Ministerio de Asuntos Agrarios de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Santiago del Estero, entre otros.