Según informaciones de los últimos días, se presenta un brote de LINFOADENITIS CASEOSA, en algunos ejemplares de la Guajira. Al parecer, y según noticias de diferentes medios, hay inclusive muertes en humanos. El problema reviste especial importancia por varios aspectos. La Guajira cuenta con el mayor rebaño en el país, estimado por algunos en 1.200.000 ejemplares. De allí, naturalmente, salen buena cantidad de animales para algunas zonas retiradas, como es el caso de Bogotá, pasando por Santander. El capricultor amigo, César Niño, nos informa desde Cúcuta que allí llegan semanalmente alrededor de 200 animales cada semana. Por Bucaramanga, según los estimados pasan 1.200 cada semana, lo que representa que el peligro es grande y es posible que esta situación se pueda dar en otras áreas ovicaprinas de otros países. Como se ve la situación reviste peligro. Interrumpimos la temática que se ha iniciado en los artículos mensuales, para hacer un paréntesis y tratar este tema.
DEFINICIÓN. Según el Colega Omar Moreno Hoyos, Patólogo en estas especies, la Linfoadenitis es una enfermedad crónica contagiosa de cabras y ovejas, caracterizada por hipertrofia unilateral y supurativa de nódulos linfáticos. Esta enfermedad es producida por el Corynebacterium ovis, que vive en el suelo. Piel, materia fecal. Está muy emparentado con el Antrax, (recordar los problemas en USA) y en los países industrializados es de declaración obligatoria. Quiere decir que si se presentan abscesos en abras u ovejas, es obligación dar la información a las Entidades encargadas de la sanidad animal. De resultar positivos al Corynebacterium, se debe aplicar el llamado fusil sanitario. Todos los animales del rebaño deben ser sacrificados y el estado pagará su valor. Por estos detalles se puede apreciar que estamos ante un problema serio. Algunos estudiosos sostienen que esta bacteria, al medio ambiente, se envuelve en una capa protectora y así encapsulado, puede durar hasta treinta años al sol y al agua. Cuando el animal la come, los jugos gástricos destruyen la cápsula y la bacteria libre, inicia su reproducción. Esta situación nos lleva a hacer estos comentarios.
La bacteria entra al organismo. Por cualquier herida, por pequeña que sea y se inicia todo el proceso. Al humano llega en la misma forma. Y nadie piense que es Superman y no tiene heridas...meta las manos en agua con limón y vea a ver si le arden en determinadas partes que allí están las miniheridas. Tiene ubicación preferencial y va a los ganglios donde se ubica, para hacer su tránsito de ganglio a ganglio para formar abscesos mucopurulentos. Avanzado el proceso, se ubica en todos los ganglios y es llamativa la situación al interior, pues todos los órganos, como pulmones , hígado etc, se encuentran como un empedrado, pero de abscesos. Lógicamente, todo esto lleva a la muerte.
SÍNTOMAS. El animal presenta un absceso, inicialmente en el ganglio submandibular. Como su nombre lo indica, está ubicado bajo la mandíbula. De allí pasa al preescapular o sea delante de la paleta. Es muy importante saber palpar estos ganglios, para hacer un diagnóstico de campo.
En las especies ovicaprina, es frecuente la presencia de abscesos que pueden ser los que estamos tratando o por Estafilicocos o Estreptococos. Estos dos últimos no se encuentran en la cadena ganglionar, como sí lo está el corynebacterium. Los producidos por cocos, no son tan graves ni contaminantes como el otro. De modo que cuando tenga la oportunidad, practique y encuentre los ganglios mencionados. En algunas zonas y tratando del ganado vacuno, llaman a los ganglios MOLLEJAS y son un plato predilecto para muchos paladares. Los hay de diferentes tamaños y usted se debe volver un experto en este arte. En la enfermedad, generalmente se inflama el ganglio de un solo lado.
El animal enfermo se debe aislar del rebaño y tratar todo su manejo de último, previendo que no vaya a pasar la enfermedad a otros animales. El material purulento del absceso es tremendamente contaminante y por lo tanto se debe hacer lo posible porque no vaya a suelo. Este absceso se drena, haciendo la herida por la parte más baja, con el fin de que secreciones posteriores puedan salir. Si hace la incisión por la parte superior, las secreciones no tendrán por dónde drenar. El material se recoge sin que caiga al suelo. Este material se debe quemar muy bien para evitar posterior contaminación. Se hace limpieza con un hisopo (copitos Jonson de los niños, pero de mayor tamaño). Coja un algodón y un palito, gire éste en aquél y ya está. Se impregna en solución de yodo (una parte de tintura de yodo por dos partes de alcohol está bien) se limpia cuantas veces sea necesario...se asegura con baño de alcohol yodado y se remata con un algún producto cicatrizante y ojalá que sea repelente de la mosca. Observación diaria y repetir el tratamiento si vé que hace falta.
Los corrales se pueden desinfectar con yodo al 10% o formol al 5%. Siendo un patógeno Gram positivo, se obtienen buenos resultados con la Penicilina. Por consideración al animal, se puede emplear la LA (larga acción), para no estar inyectando diariamente.
Como prevención y en lo posible, no comprar animales que sospeche que puedan estar infectados. Si lleva animales nuevos al rebaño, hacer la cuarentena respectiva antes de ingresarlos al rebaño general.